Ella in Berlin
“Ella comienza “Mack the Knife” cabalgando sobre el ritmo de su cuarteto. Antes, es cierto, se ha disculpado por anticipado: “Espero que recordemos la letra”. Los versos de Brecht surgen con aparente naturalidad (y swing apabullante), pero ya en la segunda estrofa aparecen las primeras lagunas, casi no se notan. En la tercera, Ella tiene ya que improvisar y, con total desparpajo, comienza la cuarta preguntando (sin abandonar la melodía, por supuesto): “Oh, what’s the next chorus?”.
A partir de ahí la historia cobra vida propia, Ella se despoja de las palabras y comienza a crear su propio mundo, primero intentando recuperar algo de la historia e inmediatamente soltándose la melena en uno de los momentos más gloriosos de la historia del jazz. Ante la sorpresa de los músicos, que no dejan de tocar la melodía, Ella va recordando a otros que habían cantado esa canción, Bobby Darin o Louis Armstrong. Es más, se lanza a una increíble imitación de Satchmo para acabar en plena apoteosis explicando sus sentimientos en ese momento.
El jazz es la creación instantánea y estos cuatro minutos largos son la confirmación más evidente y bella que pueda imaginarse de esa afirmación”.
(Texto extraído de la colección Vinilos Míticos del Jazz)

Oleńka dijo
Esta canción me sabe a turrón, tarta de chocolate y manteca colorada, huele a humo, vino y canela, hiela como el aire frío de las habitaciones y calienta como el super-brasero. Es perfectamente perfecta en su imperfección, igual que mis recuerdos.
1 Julio 2011 | 09:24 AM