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28 Enero 2011

El egoísmo de los padres

"El egoísmo de los padres –pues eso es en realidad lo que llaman sentimiento paternal- no tiene límites. Desde el punto de vista de la educación, el amor de los padres, por grande que sea, es más egoísta que el amor de un educador pagado, por pequeño que sea. Y no puede ser de otra manera. Al fin y al cabo, los padres no tienen plena libertad frente a sus hijos, como la tienen los adultos frente a un niño cualquiera, pues se trata de personas de su misma sangre, y, para complicarlo todavía más, de la sangre de los progenitores. Por ejemplo: cuando el padre (y con la madre pasa algo parecido) “educa”, encuentra en el niño cosas que ya odiaba en sí mismo y no pudo superar, y cree poder superarlas ahora en la persona del niño, pues este, por su debilidad, le parece más manejable que él mismo; y por lo tanto interviene con mano dura, sin esperar a que esa persona en formación se desarrolle por sí misma; o por ejemplo advierte con sobresalto que al niño le falta algo que él considera una virtud suya, y que por lo tanto (¡por lo tanto!) no puede faltar en su familia (¡en su familia!), y entonces empieza a inculcárselo, hasta que al final lo consigue, o mejor dicho no lo consigue, porque al inculcar la virtud destruye al niño… Ve en el niño solo lo que ama, y se aferra a lo que ama, se rebaja a la condición de esclavo, lo devora de puro amor.

Y esos son los dos instrumentos de educación de los padres, ambos frutos del egoísmo: la tiranía y la esclavitud en todos sus grados, una tiranía que puede expresarse con mucha ternura (“¡Hazme caso, te lo digo yo, que soy tu madre!”), y una esclavitud que puede ser muy orgullosa (“Eres mi hijo y por eso serás mi salvación”), pero, al fin y al cabo, dos instrumentos de educación terribles, dos instrumentos de antieducación, perfectos para aplastar al niño contra el suelo del que procede".

Franz Kafka

Tags: kafka

servido por Kiko 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

algo

algo dijo

Ehhh, demasiada razón tiene el señor Kafka...

Aquí tienes un relato de Sławomir Mrożek [http://www.cuentocuentos.net/cuento/984/el-muneco-de-nieve.html], quizá no viene mucho al caso (bueno, por lo menos sale un padre con sus hijos...) pero me gusta y espero que lo disfrutes tú también. Un beso.

28 Enero 2011 | 12:18 PM

Kiko

Kiko dijo

Me ha gustado el cuentecito.

28 Enero 2011 | 08:47 PM

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