Estaría muy bien
Es la ocasión semanal para hablar de verdad.
Es la ocasión natural para evitar que nadie
acabe muy mal.
Y así saldré más ligero, ya sin miedo.
Y cogeré aire, un poco de aire...
estaría muy bien.
”Hola, ¿Qué tal? ¡Cuánto tiempo!”,
un abrazo raro y un beso.
Celos, juegos, estrategos,
ego trip, bailas al espejo,
come, come carretera.
¿Dónde vas?
”Hola, ¿Qué tal? ¡Cuánto tiempo!”,
”Muy bien, con el grupo y eso.”
Y un aplauso,
¿Salimos o no?, ¿Seguimos o no?
Vamos a medir cuál es, si es,
distancia entre la amistad
y la infinita complicidad.
”Desconcierto existencial”.
Va, no me jodas, Fernando.
Necesito aire... Aire.
Firmaremos un 7%
para discos tristes.
Todos dicen que es lo justo,
y nadie sabe a costa de quién,
de qué, de cómo y cuánto.
Todavía ensayamos.
Estaría muy bien.
Y si vuelves a poner en un mensaje aquello,
¿Cómo era? Ah, sí, “Cielo”.
¡Yo no soy tu cielo!
Es más, me das miedo.
Miedo a pensar la boca de quién me representa,
y qué les cuenta por la noche en los lavabos.
Estaría muy bien.
