El horror
"Fue entonces cuando le pareció a K. que se había interrumpido toda conexión con él y que ahora era más libre que nunca y que podía esperar todo el tiempo que quisiera aquí en el lugar que de otra manera le estaba vedado, y que esa libertad la había logrado con el esfuerzo que apenas habría podido realizar otra persona, y que nadie tenía el derecho de importunarle o echarle de allí, o siquiera dirigirle la palabra, pero que –esta convicción era al menos igual de fuerte- no había al mismo tiempo nada más absurdo, más desesperante que esta libertad, esa espera, esa invulnerabilidad" (El castillo, Franz Kafka).
Marchando hacia el mar Así que camino solo, descalzo ¿Saltarás para seguir? Mira el cielo chirriando Aunque la juventud pueda descolorarse con los cuidados de la niñez Así que puedes decir
descalzos sobre duras piedras, sin luz
mientras el santuario nunca encontrado sigue esperando
sus sueños permanecen en las sombras
sus sueños permanecen firmemente anclados en las profundidades
mira el cielo chirriando
busca mi destino allí esta noche
sobre duras piedras esta noche
¿Darás la vuelta y te irás?
¿Seguirán tus sueños anclados en las profundidades?
más allá de las profundidades
más allá del alcance de las sombras
nuevos temores nos atraparán sin avisar
sé que lo harán
que el camino que compartimos
es peligroso y de miedo
hasta el final
hasta el final
hasta el final
hasta el final
