Nacho Vegas - Esto no es una salida (Cara Y)
"Asà que aquà me tienen, acariciando la áspera tela de pana gruesa de los pantalones de este pobre diablo, su camisa de algodón, zapatos, etcétera. Dejo mis ropas cuidadosamente dobladas en un montón aquÃ, junto al zócalo, y seguidamente desnudo como puedo el cadáver, que está aún caliente y por suerte para mà todavÃa no se ha puesto rÃgido. El cuerpo, delgado y paliducho, queda desnudo sobre la alfombra en una postura diferente a aquella en la que lo encontré, y advierto que sobre el glúteo derecho lleva tatuada la palabra "Marilyn" en caracteres góticos o algo por el estilo. En este instante me viene a la cabeza el sonido del flash de las fotografÃas que acababan de hacerle al muerto, y maldigo la hora en que decidà dar parte del suceso. ¿Cómo voy a explicar ahora los cambios de postura del cuerpo, si a alguien le da por trazar una silueta tal y como he visto hacer en las pelÃculas? Pero no tengo tiempo para ese tipo de preocupaciones, ahora estoy demasiado excitado con la idea de suplantar a alguien o, para ser más exactos, de al fin conseguir ser alguien (aunque se trate de una persona que en términos cientÃficos ha dejado de existir). Los calzoncillos pican y me llegan hasta las rodillas, pero la camisa y la americana me vienen que ni pintadas.
Cuando acabo de atarme los cordones de los zapatos comienzo a tener la sensación de que la confusión de mi cabeza se está disipando. Un escalofrÃo me recorre el cuerpo de los pies a la nuca y noto cómo se me eriza el vello. Me siento tan eufórico que tengo ganas de gritar, pero cuando abro la boca no emito sonido alguno, y entonces me sobreviene, como si de una iluminación se tratara, una sensación, como si hiciera semanas, o meses, que no hablo, que me limito a asistir a una vida que ni es la mÃa ni es la de nadie, asintiendo o negando con la cabeza ante las preguntas de los demás. Es entonces cuando oigo pasos y voces que vienen de la escalera y se van acercando. A mi lado yace un cadáver desnudo, y a pocos centÃmetros el montoncito con mis ropas. Miro a un lado; miro al otro. En ninguna de estas puertas se puede leer la palabra SALIDA."
Esto no es una salida
Tras Desaparezca aquà (Limbo Starr, 2005), joya absoluta del pasado año, Nacho Vegas volvió a sorprendernos. Ya no sólo por la facilidad para ofrecer canciones y en el formato que sea (single, EP, álbum...), sino por la calidad que suelen atesorar cada una de sus composiciones. Y es que este EP de cuarenta minutos cuenta con algunos temas, una vez más, sobresalientes. Esto no es una salida (Limbo Starr, 2005) se abre con Nuevos planes, idénticas estrategias, el único corte que ya conocÃamos. Los cinco restantes son completamente nuevos y a cual mejor. Fueron grabados durante las sesiones de Desaparezca aquÃ, por lo que encontramos de nuevo como acompañamiento a Las Esferas Invisibles y en tareas de producción a Paco Loco y John Agnello.
Con amor y absurdidad, Hablando de Marlen y El último baile son piezas acústicas muy en su lÃnea, con unas letras que nos muestran, una vez más, el momento tan brillante que vive el asturiano (ojo, además, al relato inédito que incluye este mini álbum, editado conjuntamente en cd y vinilo de 12"). En Mi Marilyn particular, Nacho Vegas se pone rumbero junto al Ratón de Los Delinqüentes. Sorpredente. Pero lo mejor, como se suele decir, queda para el final. Y es que Cosas bien hechas, con sus más de nueve minutos, se convierte en una pieza esencial. Oscura, densa y grandiosa a partes iguales, supone la confirmación de Las Esferas Invisibles como una de las formaciones más en forma del panorama nacional. Cada estribillo se transforma aquà en un remolino de guitarras y arreglos de metal totalmente espeluznantes, con un resultado excelente y demoledor.
Fantástico catálogo de canciones, nuevamente, para una de las figuras claves de 2005. Los próximos proyectos del artista incluyen un disco junto a Bunbury y la reedición de PolÃtica de hechos consumados, su primer libro. Nuevos planes, idénticas estrategias.
